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Carta abierta a los accionistas de Chevron sobre el voto de las propuestas 8 y 10 en la Asamblea General Anual 2018.

Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones Petroleras de Texaco (UDAPT)

 

Estimados accionistas:

 

En nombre de la Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones Petroleras de Texaco – UDAPT [i], escribimos a ustedes en vista de la próxima Asamblea General Anual de Accionistas de Chevron Corporation para llamar su atención sobre las Propuestas de Accionistas sobre los asuntos de Presidente Independiente y Reuniones Especiales (punto 8 y punto 10 en la Proxy Card).

 

Les escribimos porque creemos que, como accionistas de Chevron, tienen el poder y la responsabilidad de instar a la empresa no solo a garantizar un alto rendimiento económico, sino algo más importante, como es a cumplir con los más altos estándares de cuidado al medio ambiente y respeto de los derechos humanos. Por esta razón, les pedimos que voten A FAVOR de estas propuestas, que resaltan la deficiente gestión de Chevron sobre el juicio que está pendiente en relación con la masiva contaminación petrolera de la selva amazónica ecuatoriana, así como la subestimación de los enormes riesgos financieros asociados para la compañía.

       

Las actividades de extracción llevadas a cabo por Texaco desde 1964 hasta 1992 en los campos petrolíferos de Lago Agrio causaron uno de los mayores desastres ambientales en la historia de la humanidad, ya que se contaminó irreversiblemente un área de más de 480,000 hectáreas (más que el tamaño de Rhode Island) por causa de unos 650,000 barriles de petróleo crudo y más de 16 mil millones de galones de aguas de formación que fueron vertidos directamente en el suelo, arroyos y ríos. Dicha contaminación no se debió a derrames involuntarios: fue más bien consecuencia de un modelo de negocio planificado que buscaba extraer petróleo al menor costo posible, evitando la adopción de medidas adecuadas de precaución ambiental y tratamiento de residuos, tales como la utilización de equipos de reinyección y la protección del suelo de las piscinas con geomembranas.      

 

El total desprecio por el ecosistema circundante, la vida y la salud de más de 30,000 indígenas y campesinos que viven en la zona, ha causado un daño incalculable. Nuestras comunidades han estado permanentemente expuestas a aguas y tierras contaminadas, lo que ha provocado la aparición de varias enfermedades, incluidas tasas de cáncer hasta 10 veces más altas que en el resto del país.

        

En 1993, 75 de las personas afectadas comenzaron una batalla legal histórica mediante la presentación de una demanda contra Texaco en nombre de estas 30,000 personas que viven en el área contaminada. Luego de un largo juicio, en 2011 la Corte Provincial Ecuatoriana de Sucumbíos falló a favor de los demandantes, condenando a Chevron (que en 2001 adquirió Texaco) a una indemnización de más de $ 18 mil millones. En 2013, la Corte Suprema de Ecuador confirmó la condena y estableció la compensación en $ 9.51 mil millones. A pesar de haber aceptado previamente someterse a los fallos de los tribunales ecuatorianos, hasta ahora Chevron se ha negado a pagar y, mientras tanto, ha traslado todos sus activos en Ecuador fuera del país. Por esta razón, los demandantes ecuatorianos han emprendido acciones legales para apoderarse de los activos de la empresa en el extranjero, en un esfuerzo por recuperar el monto de la sentencia. 

 

Durante este lapso, la conducta de Chevron se ha caracterizado por el uso de ataques agresivos contra los demandantes, acciones dilatorias y el gasto de cientos de millones de dólares para gastos legales en un intento desesperado de evitar el pago y la reparación. Todo esto ha empeorado aún más la credibilidad de la compañía y la opinión de varios accionistas, que han expresado reiteradamente sus preocupaciones sobre la gestión del caso por parte de Chevron en varias resoluciones presentadas cada año, a partir de 2003. Además, la misma conducta de Chevron contra los demandantes se ha extendido a los propios accionistas de la compañía, en un intento insensato de callar estas voces críticas.  

 

En consideración de todo esto, les pedimos que reflexionen cuidadosamente sobre si puede considerarse aceptable continuar apoyando la actual gestión de estos asuntos. A pesar de sus campañas publicitarias, los actos de los directivos de Chevron han demostrado reiteradamente su desprecio por los derechos humanos y el medioambiente, no solo en Ecuador sino en muchos otros países en el mundo.

          

Además, les instamos a reflexionar también sobre los riesgos operacionales y financieros que puede generar la mala gestión del caso. Una empresa reconocida como imprudente hacia el medio ambiente e injusta al tratar con los gobiernos y las comunidades locales podría enfrentar mayor oposición a futuros emprendimientos y perder cada vez más credibilidad. Hace cuatro años, durante el Foro Económico Mundial, Chevron vio su reputación fuertemente afectada después de recibir el famoso Public Eye Award como la compañía más irresponsable del mundo, debido al desastre ambiental y la violación de los derechos humanos causados en el Ecuador.

 

Como accionistas de Chevron, ustedes tienen el poder de influir en el comportamiento de la compañíaejerciendo su derecho al voto. Por este motivo, reiteramos nuestra solicitud de votar a favor del punto 8 y del punto 10 en la Proxy Card. Resoluciones similares han ganado un consenso creciente en los últimos años, hasta un excepcional 38,7% (punto 8) y 32% (punto 10) de votos a favor de las propuestas presentadas en 2017.

 

Separar los papeles de Presidente del Consejo de Administración y CEO (punto 8mejoraría notablemente el modelo de gobierno y la transparencia general de Chevron y ayudaría a evitar malas gestiones como la relacionada con el caso ecuatoriano. De hecho, la decisión del ex CEO y Presidente, el Sr. Watson, de considerar este caso como un desafío personal y continuar una estrategia imprudente de litigio durante más de dos décadas, ha causado enormes costos y un importante daño a la reputación de la compañía.

 

Dar a los tenedores del 10% de las acciones el poder de convocar reuniones especiales (punto 10) significaría dar mayores oportunidades para solicitar aclaraciones y obtener más transparencia sobre las actividades y políticas de la compañía.

 

Por lo tanto, esperamos que sus votos ayuden a trascender el umbral del 50%, lo que sería un hito no solo al responsabilizar a Chevron por la contaminación causada en la selva amazónica, sino también al darle a los accionistas un papel clave en mejorar la gobernanza de la compañía en la que están invirtiendo y la posibilidad de obtener más transparencia con respecto a sus actividades, así como mejorar el código de ética de Chevronsobre la base de convenciones internacionales de derechos humanos, como la Declaración Universal de Derechos Humanos.

 

Para concluir, nos gustaría agradecer a todos los accionistas que a través del apoyo a estas resoluciones han respaldado nuestra lucha por vivir en paz y dignidad en un ambiente saludable, una lucha que nuestras comunidades afectadas no abandonarán hasta que se haya alcanzado la justicia. Esperamos que ustedes decidan unirse a estos accionistas en ocasión de la inminente Asamblea General Anual en San Ramón.

 

Atentamente,

Willian Lucitante Criollo           
Coordinador Ejecutivo de la UDAPT

 

 

[i] La Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones Petroleras de Texaco (UDAPT) representa a más de 30,000 personas afectadas que viven en el área contaminada, tanto comunidades campesinas como seis nacionalidades indígenas (Siona, Siekopai, Cofán, Kichwa, Waorani y Shuar). La UDAPT brinda apoyo legal y político a su lucha por la justicia contra Chevron-Texaco, relacionada con la contaminación masiva de 480,000 hectáreas de selva amazónica.

 

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