La inversión de las multinacionales europeas es particularmente importante en la minería colombiana. Su historia es la del apoderamiento del patrimonio estatal, la corrupción, el despojo de las comunidades locales y la incapacidad de resolver el problema del atraso de importantes regiones del país. El afán del gobierno de asegurarles sus ganancias ha llevado a la transformación de la legislación minera, y el desarrollo de los proyectos ha ocasionado importantes daños ambientales y sociales, con poca o ninguna retribución para la nación.
