Desde la Campaña Global para Reivindicar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder Corporativo y Poner Fin a la Impunidad, expresamos nuestra firme e incondicional solidaridad con el pueblo saharaui en su lucha por la autodeterminación. Nos sumamos a las voces que exigen el fin de la ocupación marroquí y el cese del saqueo de la tierra y los recursos saharauis por parte de las corporaciones transnacionales.
El Sáhara Occidental es uno de los últimos territorios de África que aún permanecen bajo dominio colonial. Desde 1975, cuando España se retiró, Marruecos ha ocupado la mayor parte del territorio en violación del derecho internacional. Desde entonces, el pueblo saharaui ha resistido décadas de ocupación, represión y exilio, enfrentando violaciones generalizadas y sistemáticas de derechos humanos, incluidas detenciones arbitrarias, tortura, desapariciones forzadas, acaparamiento de tierras, desplazamientos forzados y la persecución sistemática de activistas y defensores de derechos humanos.
Esta ocupación se sostiene no solo mediante el control militar, sino también a través de un modelo de extractivismo colonial que beneficia directamente a las corporaciones transnacionales y a los intereses de las élites económicas dominantes y del capital financiero. Los recursos naturales del Sáhara Occidental —incluidos los fosfatos, la pesca, la agricultura y el potencial de energías renovables— son explotados sin el consentimiento libre, previo e informado del pueblo saharaui. Este saqueo no solo viola el derecho internacional, sino que también contribuye a normalizar y perpetuar la ocupación, beneficiando exclusivamente a Marruecos y a las corporaciones transnacionales a expensas de los derechos del pueblo saharaui.
En este contexto, denunciamos el papel de las corporaciones transnacionales que operan en el territorio ocupado o se benefician del saqueo de sus recursos, así como la complicidad activa de gobiernos e instituciones que permiten, legitiman o facilitan estas actividades. La impunidad corporativa es un pilar central en el sostenimiento de la ocupación y del modelo de extractivismo colonial en el Sáhara Occidental. Por ello, es urgente avanzar hacia instrumentos jurídicamente vinculantes, sólidos y efectivos, que pongan fin a la impunidad, tanto en el Sáhara Occidental como en otros territorios ocupados en el mundo. Uno de estos instrumentos es el Tratado Vinculante de la ONU sobre empresas transnacionales y derechos humanos, actualmente en negociación en el Consejo de Derechos Humanos, que debe poner fin a la impunidad corporativa estableciendo obligaciones vinculantes para las empresas transnacionales, mecanismos de responsabilidad legal y garantizando el acceso efectivo a la justicia y a la reparación para los pueblos y comunidades afectadas.
A la luz de esta situación, reafirmamos nuestras demandas:
- El fin de la ocupación ilegal y colonización del Sáhara Occidental por Marruecos.
- El pleno respeto al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, incluyendo el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) como su representante legítimo.
- El derecho de retorno de las personas refugiadas saharauis en condiciones seguras y dignas.
- La liberación de todas las personas presas políticas saharauis detenidas ilegalmente por la potencia ocupante.
- El fin del saqueo de los recursos naturales del Sáhara Occidental por parte de Marruecos y las corporaciones transnacionales, y el respeto al consentimiento libre, previo e informado del pueblo saharaui.
- La protección efectiva de los derechos humanos en los territorios ocupados mediante mecanismos internacionales independientes de monitoreo.
- La garantía de la libertad de circulación para todo el pueblo saharaui.
- El cumplimiento por parte de los Estados africanos de sus compromisos regionales e internacionales, particularmente en el marco de la Unión Africana y de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.
- El pleno cumplimiento del derecho internacional por parte de todos los Estados e instituciones internacionales, incluyendo la no reconocimiento de la ocupación marroquí y la obligación de abstenerse de cualquier acción que pueda legitimarla o apoyarla.
- La Unión Europea y sus Estados miembros deben garantizar que sus políticas, acuerdos comerciales y actividades empresariales respeten plenamente el derecho internacional, incluidas las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, y deben poner fin a cualquier acuerdo o práctica que contribuya a la explotación de los recursos del Sáhara Occidental sin el consentimiento del pueblo saharaui.
Nos comprometemos a continuar esta lucha junto al pueblo saharaui hasta que sus derechos sean plenamente realizados.
¡Solidaridad con el pueblo saharaui! ¡La lucha continúa!
