Amazonía, Brasil (Febrero 2026) abiertos Desde el 22 de enero, más de 800 indígenas de 14 pueblos del Bajo Tapajós ocupan el acceso a las instalaciones de la empresa transnacional (ETN) Cargill en Santarém, en la Amazonía brasileña. La movilización exige la revocación inmediata del Decreto Federal N.º 12.600/2025, que abre el camino a la privatización y al dragado de los ríos Tapajós, Madeira y Tocantins en beneficio del agronegocio.
La Campaña Global para Reivindicar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder Corporativo y Poner Fin a la Impunidad (Campaña Global) expresa su plena solidaridad con esta lucha y llama a una movilización internacional urgente.
Un decreto contra los pueblos y contra la vida
El Decreto N.º 12.600/2025, firmado el 28 de agosto de 2025 e incluido en el Programa Nacional de Desestatización (PND), pretende transformar los ríos amazónicos en corredores logísticos para la exportación de soja. En diciembre de 2025, el Estado brasileño anunció 74 millones de reales para el dragado de 250 km del río Tapajós, entre Itaituba y Santarém, con el objetivo de permitir la navegación de grandes embarcaciones privadas, incluidas las de Cargill.
Este proyecto amenaza directamente los derechos territoriales, la autonomía y los modos de vida de los pueblos indígenas, pescadores y comunidades ribereñas, y viola el Convenio 169 de la OIT, ya que no hubo consulta libre, previa e informada, como denuncia el Consejo Indígena Tapajós Arapiuns (CITA).
Suspensión del dragado tras las movilizaciones
Después de semanas de movilización y ocupaciones, el gobierno federal anunció la suspensión del proceso de contratación para el dragado del río Tapajós, en respuesta directa a las protestas indígenas y a las acciones de las comunidades en Santarém; sin embargo, esta medida no revoca el Decreto N.º 12.600/2025 ni responde plenamente a las principales demandas del movimiento, que continúa exigiendo su anulación total.
La suspensión se presentó como un “gesto de negociación”, y el Estado anunció la creación de un grupo de trabajo que incluye representantes indígenas para debatir los procesos de consulta, aunque los líderes indígenas subrayan que la exigencia principal sigue siendo la revocación del decreto y la consulta previa, libre e informada antes de cualquier decisión sobre las vías navegables.
Cargill, símbolo de la impunidad corporativa
Cargill, transnacional estadounidense del agronegocio, es uno de los principales agentes de la deforestación mundial y de la expansión del monocultivo de soja transgénica en Brasil. Presente en la base de las cadenas de suministro de varias ETNs, está asociada con destrucción ambiental, casos de contaminación de las aguas, presión sobre las y los pequeños productores de alimentos y violaciones de derechos humanos.
Su poder económico le permite influir en los mercados mundiales e imponer un modelo destructivo, en Brasil y en otras regiones del mundo.
Una lucha local, un conflicto global
Este proyecto agrava la crisis hídrica, acelera la catástrofe climática y crea un precedente peligroso: la mercantilización de los ríos en beneficio de las transnacionales. Los acuerdos comerciales como el entre la UE y el Mercosur tienden a reforzar esta dinámica, en detrimento de los pueblos, los ecosistemas y la agricultura campesina, también en Europa.
Las luchas de los pueblos del Bajo Tapajós son nuestras luchas. Los ríos están vivos, y su destrucción constituye un ecocidio.
Llamamos a acciones de solidaridad, a denunciar a Cargill y a sus socios, a brindar apoyo material y político al CITA y a movilizarse contra los marcos jurídicos que garantizan la impunidad de las empresas transnacionales.
La Amazonía es una línea de frente contra el capital global.
Nos corresponde defenderla, dondequiera que estemos.
Nuestros ríos no están en venta – ¡Tapajós vivo!
